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Crowdfunding and Crowdlending

Crowdlending y Equity Crowdfunding

15/01/2020

Crowdlending y Equity Crowdfunding son dos opciones de financiación que resaltan por su sencillez para empezar a operar. Estas dos vías de financiación han animado a muchos pequeños inversores a apoyar proyectos diversos debido a sus bajos requisitos de capital inicial. 

El panorama de financiación y de inversión no deja de ofrecer opciones para sus potenciales clientes. Los datos muestran que es un sector al alza. Según el informe Expanding Horizons de la Universidad de Cambridge, en Europa (sin incluir Reino Unido), el volumen de estas novedosas fórmulas financieras se situó por encima de los 2.000 millones de euros.

Estas vías han permitido la llegada de nuevos actores como pequeños inversores que ahora tienen más facilidades para aportar su granito de arena. Por otro lado, con estas incorporaciones, las pymes y especialmente las start-ups tienen nuevas fuentes de financiación alternativas al sistema de financiación bancario tradicional. Dos de estas mecánicas de obtención de capital están adquiriendo un protagonismo remarcable: el crowdlending y el equity crowdfunding.

El crowdlending resalta por su sencillez para empezar a operar. Es habitual que con una inversión mínima de 50-100 euros ya se pueda participar en algún proyecto a través de las diferentes plataformas especializadas en estas operaciones, como MytripleA, October o Circulantis. Estas entidades no permiten presentarse a cualquiera para optar a la financiación, sino que suelen solicitar requisitos como justificar un tiempo mínimo de actividad, que la actividad de la compañía solicitante sea en un sector productivo, que existan beneficios, etc. Además de poder elegir la cantidad, los inversores también tienen una amplia autonomía para escoger el perfil de la empresa donde quieren aportar capital. También hay libertad para escoger un determinado ámbito geográfico donde operar. Estos abanicos de opciones están más limitados si se recurre al depósito de un banco, por ejemplo. También el crowdlending destaca sobre la oferta inversora de las entidades financieras porque suelen ofrecer una rentabilidad algo mayor.

Una vez alcanzada la cantidad deseada para un proyecto, todos los que han participado como inversores reciben un cuadro con la amortización que muestra cómo se retorna el capital (contando los intereses). La periodicidad se pacta entre las partes, pero es habitual que sea mensual. Las plataformas de crowdlending también ofrecen otros servicios para atraer a inversores como cuotas de devolución hasta coste cero si se cancela el préstamo.

El crowdlending también entraña algunos riesgos. Siempre hay la posibilidad de impago, como cualquier otra vía de financiación. Tampoco es una vía aconsejable para quien busque un retorno rápido de la inversión; conviene recordar que esta se recupera poco a poco y no en un solo pago.

La otra gran vía de financiación alternativa es el equity crowdfunding.  Aquí ya no se trata solo de invertir en un proyecto que esté comenzando o en una start-up, sino que también existen empresas más consolidadas que buscan financiación a través de dicha fórmula. El equity crowdfunding es una forma interesante de diversificar las inversiones y disminuir los riesgos para las aportaciones de dinero que se hacen. También se considera que es una buena vía para obtener beneficios a la larga.

Asimismo, se diferencia del crowdfunding más tradicional en que no hay recompensas habituales en esta vía como productos que se fabricarán con el capital aportado, u otras mejoras. Por ejemplo, si se financia la realización de un documental, se podrá obtener una copia del mismo en DVD o Blu-ray, dependiendo de la cantidad aportada. En el equity, los beneficios vienen de participar directamente en el capital de la empresa por lo que el inversor tendrá un retorno en forma de acciones, beneficios, rentas…

Al igual que en el crowdlending, el equity crowdfunding también se gestionan a través de diversas plataformas online como Crowbcube. Las aportaciones iniciales tampoco requieren ser muy elevadas (puede haber opciones de salida de hasta 10 euros), por lo que, está al alcance de cualquier perfil de inversores. Con todo, las aportaciones en España suelen situarse en un arco entre los 500 y 1000 euros.

El equity crowdfunding y el crowdlending están regulados en España por la Ley 5/2015 de 27 de abril, de Fomento de la Financiación Empresarial. En cuanto a la tributación, sucede como con todas las formas de aportación de capital, no se tributa en el momento de realizarse sino cuando se logra algún tipo de beneficio.

Publicado en

Derecho de sociedades y M&A